Una canción más

 29/noviembre/2022

Toma mi cuerpo. Tómame por completo si eso significa que te quedarás, aunque sea una canción más, aunque sea sólo un trago más.

Toma mis labios y maltrátalos, hazlos sangrar, y en cada incisión vierte sobre mí el alcohol de tus palabras. Haz que arda el haberte conocido, y que mi cuerpo no soporte el día lluvioso fuera de este bar.

Toma tu cigarro y dale una calada, luego escupe el humo de tu boca sobre mis ojos. Nubla mi vista como tantas veces nos engañamos, consigue que pierda la cuenta de cuántas veces pusimos neblina en lo que nuestras vistas alcanzaban a presenciar. Llévate mi café de cada mañana, haz que no pueda volver a soñar, llena mi mente de nervios y haz que tiemble, pero no te vayas. Aún no lo hagas. Quédate aunque sea por una canción más.

Corta mis piernas antes de cruzar la puerta, llévatelas contigo para poderte recostar cuando quieras descansar, pero quítame la oportunidad de seguirte cuando te marches al terminar la última gota de tu trago.

Baila conmigo como antes, como cuando no tenía que pedir esta canción para que te quedaras un segundo más, un instante más, una canción más. Toma mi mano con esa brusquedad tan propia de nosotros, y arranca de mi palma toda la piel que quieras, toda la necesaria para parchar el daño que una vez te hice. Quiebra los huesos de mi mano, una que siempre estuvo cuando la necesitaste, y que olvidé con tal de memorizar la tuya. Succiona mis lágrimas, no quiero que me veas llorar, tómatelas en ese vaso de vidrio, rebájalas en vodka y échatelas de tirón. Haz como si nunca las hubieras causado, conoce su sabor, y al acabarte tu trago, olvida con eso que alguna vez tú también lloraste por mi culpa.

Corta mis brazos, porque sólo saben rogar por un abrazo tuyo. Y sé que no lo quieres, ya no quieres que siga buscando tus labios en las nubes, ni que mi almohada suelte lágrimas por ti. Sé que ya no quieres que espere de madrugada a que por arte de magia, regreses aquí. Sé que quieres que borre tu nombre del buzón y que pinte sobre las marcas de la que alguna vez fue nuestra cama. Pero te ruego, otra vez, que te quedes sólo por una canción más.

Te regalo mi historia, estropea mi vida en este preciso instante, en este mismo bar. Llévatela por un millón de eternidades, tatúa en sangre el amor que juraste, quémame en vida y arroja con fuerza las cenizas que conservo de lo que fuimos ayer. Hace un mes. Más de un mes. Más de lo que recuerdo. 

Toma mi cuerpo otra vez. Haz que se acabe el brillo de mis ojos pero no la canción. Toma mi cuerpo, te lo regalo por segunda primera vez. Toma lo que quieras, y vete al terminar la canción. Termina tu trago y sal por la puerta del bar. Deja que caigan las gotas de lluvia sobre tu rostro, que te besen por mí, que se adentren a donde yo ya no tengo derecho, y entonces no te voy a seguir. Y entonces acabará la canción. Y entonces podrás olvidarte de mí.

Comentarios